CONCEPCION.- "Soy de una tierra hermosa/ de América del Sur/ en mezcla gaucha de indio con español/ de piel y voz morochas/ vi en mi guitarra/ que al mundo van las coplas/ y me fui yo". Las letras de la "Milonga del trovador" creadas por Horacio Ferrer, y musicalizada por Astor Piazzolla, hablan de Jairo.
A los 61 años, el cordobés se define como un intérprete sin corset, al que le gusta cantar de todo. "Aunque ello -aclara con modestia- no significa que a todos los temas los haga bien". El sábado pasó por el Festival de Monteros por primera vez y ratificó que, como buen trovador, continúa vigente su calidad de cantante sin fronteras.
Fue una noche memorable que obsequió Jairo, a dos semanas de viajar a Francia donde -según informó- se presentará en un show televisivo en el que estarán Celine Dion y Phil Collins, entre otros artistas. Luego del recital conversó con LA GACETA.
- ¿Se define como un folclorista?
-Al folclore lo tengo incorporado desde siempre, porque en mi casa de Cruz del Eje no se escuchaba otra cosa. En realidad a mí gusta cantar de todo, y soy consciente de mis limitaciones.
- El hecho de que le abrieran las puertas de Cosquín, ¿no cree que lo marcó como folclorista?
- La relación con el folclore surge especialmente por mi amistad con Atahualpa Yupanqui. Recibí un enorme respaldo de él, porque yo en principio tenía miedo de hacer folclore y sobre todo cantarlo en Cosquín. Creo que él me impuso en la cartelera. Lo curioso es que la comisión organizadora no quería saber nada conmigo, y eso que soy de esas tierras. Pero finalmente me hicieron firmar el contrato. La noche de mi debut tuve la valiosa e inolvidable compañía de Atahualpa.
- ¿Cómo analiza nuestro folclore en la actualidad?
- Afortunadamente goza de buena salud. Hay muchos intérpretes y compositores que surgieron de aquí; de Salta, La Rioja. Santiago del Estero... Ellos hicieron cosas muy bonitas, han reinventado el folclore. Sin embargo tienen el inconveniente de que no hay muchos medios para difundirlos, especialmente en la Capital Federal, que es la zona mas poblada.
-¿Qué significó Piazzolla en su vida artística?
- Fue un gran amigo. Nos conocimos en París en 1979. Después compuso temas para que yo los interpretara. Con Horacio Ferrer me hicieron "Milonga del trovador". Es un gran orgullo que voy a llevar de por vida.
-Tras el reconocimiento cosechado, especialmente entre el público francés, ¿cuál es ahora el vínculo que mantiene con esa gente?
- Ahí recibí mucho cariño. También ahora. La relación con ese país es muy especial. Allí viven dos de mis hijos. Precisamente estoy yendo a París porque el 22 tengo que participar de un show televisivo que se hace una vez al mes y que cuenta con más de 10 millones de telespectadores.
- Se adivina en usted un vínculo especial con temas como el "Ave María" y "El ferroviario".
- El "Ave María" despierta sentimientos muy profundos y se vincula con el pensamiento de la madre. Y en cuanto a "El ferroviario", tiene que ver con una cuestión tan extraordinaria y controvertida como lo es en el país este medio de transporte.
A los 61 años, el cordobés se define como un intérprete sin corset, al que le gusta cantar de todo. "Aunque ello -aclara con modestia- no significa que a todos los temas los haga bien". El sábado pasó por el Festival de Monteros por primera vez y ratificó que, como buen trovador, continúa vigente su calidad de cantante sin fronteras.
Fue una noche memorable que obsequió Jairo, a dos semanas de viajar a Francia donde -según informó- se presentará en un show televisivo en el que estarán Celine Dion y Phil Collins, entre otros artistas. Luego del recital conversó con LA GACETA.
- ¿Se define como un folclorista?
-Al folclore lo tengo incorporado desde siempre, porque en mi casa de Cruz del Eje no se escuchaba otra cosa. En realidad a mí gusta cantar de todo, y soy consciente de mis limitaciones.
- El hecho de que le abrieran las puertas de Cosquín, ¿no cree que lo marcó como folclorista?
- La relación con el folclore surge especialmente por mi amistad con Atahualpa Yupanqui. Recibí un enorme respaldo de él, porque yo en principio tenía miedo de hacer folclore y sobre todo cantarlo en Cosquín. Creo que él me impuso en la cartelera. Lo curioso es que la comisión organizadora no quería saber nada conmigo, y eso que soy de esas tierras. Pero finalmente me hicieron firmar el contrato. La noche de mi debut tuve la valiosa e inolvidable compañía de Atahualpa.
- ¿Cómo analiza nuestro folclore en la actualidad?
- Afortunadamente goza de buena salud. Hay muchos intérpretes y compositores que surgieron de aquí; de Salta, La Rioja. Santiago del Estero... Ellos hicieron cosas muy bonitas, han reinventado el folclore. Sin embargo tienen el inconveniente de que no hay muchos medios para difundirlos, especialmente en la Capital Federal, que es la zona mas poblada.
-¿Qué significó Piazzolla en su vida artística?
- Fue un gran amigo. Nos conocimos en París en 1979. Después compuso temas para que yo los interpretara. Con Horacio Ferrer me hicieron "Milonga del trovador". Es un gran orgullo que voy a llevar de por vida.
-Tras el reconocimiento cosechado, especialmente entre el público francés, ¿cuál es ahora el vínculo que mantiene con esa gente?
- Ahí recibí mucho cariño. También ahora. La relación con ese país es muy especial. Allí viven dos de mis hijos. Precisamente estoy yendo a París porque el 22 tengo que participar de un show televisivo que se hace una vez al mes y que cuenta con más de 10 millones de telespectadores.
- Se adivina en usted un vínculo especial con temas como el "Ave María" y "El ferroviario".
- El "Ave María" despierta sentimientos muy profundos y se vincula con el pensamiento de la madre. Y en cuanto a "El ferroviario", tiene que ver con una cuestión tan extraordinaria y controvertida como lo es en el país este medio de transporte.